Encarado con la pantalla a estas horas de la mañana, sin haber pegado ojo viendo pasar todas las horas del reloj, me las se de memoria.
Las noches a oscuras con los ojos como platos se estan volviendo rutina desde esa noche en la que tampoco podía cerrar los ojos.
Levantarme como un muñeco de trapo cada mañana, apaleado por mi y por mi propia mente, lo peor de todo es que día tras día no paro de repetirme que "Se acabó" que no tiene solución.
La única certeza que tengo es que cada mañana es una vuelta a empezar para mi cabeza, para mi tristeza.
Contarle mi vida y mis penas a una mujer que toma notas con boli y papel no me ayuda, soy su pan, como persona le doy igual, cuando salgo por esa puerta yo estoy vacio como entré y ella tiene un montón de notas en un papel.
-"Estas enamorado".
-Vamos no jodas, ¿Para eso hace falta una carrera?
Me pregunta que si tengo algún recuerdo al que aferrarme, quitando las fotos de la caja le enseño el "IV" que me late encima del pecho.
-"Eso es para siempre".
-Lo sé, lo escogí por lo mismo.
-Va a ser un recuerdo eterno.
-No pretendo olvidar, solo sobreponerme a la situación.
Esta es mi historia de todas las semanas, salir y entrar de habitaciones con los ojos rojos, hacer los mismos caminos de ida y vuelta día si día también.
Echarte de menos como costumbre, llorar de rabia sin nada que me alumbre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario