No he quemado nada, las fotos siguen intactas un día serán recuerdos simplemente, no están rotas, un día serán bonitas Lo único que tiré fue mi cabeza a la basura desde aquella oscura noche.
Sabía que tras ese insomnio me esperaban otros tantos, muchas noches sin salir o saliendo a ninguna parte, tardes en el balcón esperando que todo pase y mañanas doblando la esquina hacía el camino torcido.
Sentado en un banco al sol, agarrando por el cuello a mi colega el litro, él es es único que desde esa noche no me falla, ni el ni su amiga María desde ese día llaman a mi puerta para hacerme compañía.
Tú ojos azules me abandonaste a mi
Parece que es capaz de cuidar lo que yo rompí, parece que es capaz de reconstruir tu sonrisa diente a diente, le aplaudo por esto, le conviene. No quiero tener que volver a verte, no quiero volver a ver tu nombre en mi teléfono diciendo: "Te necesito" porque puede que ese día tenga entre manos un verde y escoja el vicio, que me sale más barato.
Solo te digo:
"Un 2 no es más que la mitad de un 4".
No hay comentarios:
Publicar un comentario