lunes, 12 de marzo de 2012

Corazón sobre el papel

Decidí terminar con todo lo que me une al dolor, arrancármelo de encima aunque note como se me va la piel a tiras.
No he quemado nada, las fotos siguen intactas un día serán recuerdos simplemente, no están rotas, un día serán bonitas Lo único que tiré fue mi cabeza a la basura desde aquella oscura noche.
Sabía que tras ese insomnio me esperaban otros tantos, muchas noches sin salir o saliendo a ninguna parte, tardes en el balcón esperando que todo pase y mañanas doblando la esquina hacía el camino torcido.
Sentado en un banco al sol, agarrando por el cuello a mi colega el litro, él es es único que desde esa noche no me falla, ni el ni su amiga María desde ese día llaman a mi puerta para hacerme compañía.

Tú ojos azules me abandonaste a mi mala suerte merecidamente o no, no voy a entrar a ponerte verde, no te lo mereces, aún así sonrío, por tu culpa me refugio en ese humo que me arranca pseudosorisas, humo que no es mio. Gracias a ti vuelvo loco a un psicólogo inocente, cuando me ve entrar por la puerta se sienta y solo atiende, tú me destruiste, yo me reconstruyo tirando de ego y orgullo mientras tu te llevas a "nuestros rincones" a otro capullo.
Parece que es capaz de cuidar lo que yo rompí, parece que es capaz de reconstruir tu sonrisa diente a diente, le aplaudo por esto, le conviene. No quiero tener que volver a verte, no quiero volver a ver tu nombre en mi teléfono diciendo: "Te necesito"  porque puede que ese día tenga entre manos un verde y escoja el vicio, que me sale más barato.
Solo te digo:
"Un 2 no es más que la mitad de un 4".

No hay comentarios:

Publicar un comentario