jueves, 21 de junio de 2012

Inspiración pasajera


Cabizbajo esperaba el autobús de vuelta a su vida, estaba en una ciudad llena de luces que trastocaban sus dilatadas pupilas

Cuando el triste chico  trasteaba sus bolsillos en busca del bolígrafo alguien se le acercó tocándole el hombro, él giró el cuello y bajó sus cascos, era la chica más guapa que su maltratada cabeza recordaba.

Creía que ella le pediría fuego o la hora, lo típico. Pero en lugar de eso le hizo una extraña pregunta.
¿Por quién suspiras?
 El chico centró su mirada como buenamente pudo, rubia como la cerveza, piel fina, ojos azules y labios color cereza.
 ¿Por qué preguntas eso? Respondió

Por la frases de tu cuaderno, no hay una que no tenga un "ella".
Aquella chica le arrancó una tímida sonrisa al chico con el cumplido, mientras ella lo miraba intentando arañar más allá de esa cara castigada por la vida él  seguía nadando entre sus líneas de amor  a su musa.
La chica se levantó, su autobús había llegado, tocó al poeta de la parada en el hombro y le dedicó una sonrisa diciéndole "Te la regalo".
El chico confuso se cansó de esperar ese autobús que nunca llega, empezó el camino de vuelta para hacerlo andando con la media sonrisa  y pensando en cambiar de musa.




5 comentarios:

  1. He leído muchas líneas tuyas últimamente y no me canso de hacerlo. Emocionas en cada línea, tiene mucho mérito.

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  2. Sigue soltando mierda que no aguantas dentro, la gran mayoria por no decir todos me recuerdan a trozos de mi vida. Un maquina!

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