Cabizbajo
esperaba el autobús de vuelta a su vida, estaba en una ciudad llena de luces
que trastocaban sus dilatadas pupilas
Cuando el
triste chico trasteaba sus bolsillos en
busca del bolígrafo alguien se le acercó tocándole el hombro, él giró el cuello
y bajó sus cascos, era la chica más guapa que su maltratada cabeza recordaba.
Creía que
ella le pediría fuego o la hora, lo típico. Pero en lugar de eso le hizo una
extraña pregunta.
¿Por quién
suspiras?
El chico centró su mirada como buenamente
pudo, rubia como la cerveza, piel fina, ojos azules y labios color cereza.
¿Por qué preguntas eso? Respondió
Por la frases
de tu cuaderno, no hay una que no tenga un "ella".
Aquella chica
le arrancó una tímida sonrisa al chico con el cumplido, mientras ella lo miraba
intentando arañar más allá de esa cara castigada por la vida él seguía nadando entre sus líneas de amor a su musa.
La chica se
levantó, su autobús había llegado, tocó al poeta de la parada en el hombro y le
dedicó una sonrisa diciéndole "Te la regalo".
El chico
confuso se cansó de esperar ese autobús que nunca llega, empezó el camino de
vuelta para hacerlo andando con la media sonrisa y pensando en cambiar de musa.

Eres un genio.
ResponderEliminarSon líneas sin más, no tienen mérito.
EliminarHe leído muchas líneas tuyas últimamente y no me canso de hacerlo. Emocionas en cada línea, tiene mucho mérito.
ResponderEliminarSigue soltando mierda que no aguantas dentro, la gran mayoria por no decir todos me recuerdan a trozos de mi vida. Un maquina!
ResponderEliminarNo se si alegrarme por ello o no.
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