Recuerdos de
cemento pesan en mi cabeza, aquí tienes a un loco que ya no sabe a quien le
reza.
Porque dios
no existe, tú lo sabes y yo también, con la suerte si te digo la verdad nunca
nos llevamos del todo bien.
Mi vida esta
llena de luces y sombras, que nada me salga a derechas ya es algo que no me
asombra, porque tengo recuerdos en la retina que nadie quiere, como en la cena
las sobras.
Si te digo
que nunca fui feliz miento, pero para ser sincero ya son pocos los recuerdos,
el THC se los llevó y me dejo doblado en un banco de ese parque tantas que veces me
vio sonreír en mis días menos grises.
Antes estaba
ella, que me cambió la droga por sus sonrisas , a la larga más adictivas. Se
hizo dueña de mi, era mi reina, me salvó de mi ruina.
Hoy ya no
esta, no la culpo la verdad, ella lo tenía todo y yo no tenía nada con lo que
pagar, pero no me sorprendió, a esta historia le vi el final antes de que
llegara el comienzo.
Y aquí me
sostengo, llorando lágrimas de tinta que se derraman sobre el cuaderno.
El cielo me
pilla lejos, me quedaré en el infierno sobreviviendo en una habitación
empapelada con sus "te quiero".

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