jueves, 16 de agosto de 2012

Algo falta

Como cada día los pies colgaban en la cama, como cada mañana.
La luz se colaba por la ventana en un intento de iluminar aquello, que no se muy bien como definir.
Mamá se asomo por la puerta que no estaba cerrada del todo, me dio los buenos días como si de  un desconocido se tratase. No vi un ápice del cariño que antes solían reflejar sus ojos.
Era una mezcla entre compasión y odio.

Aquella no era la mirada de mi madre, aunque supongo que yo tampoco era su hijo.
Hice por levantarme lo juro, pero me faltó la fuerza, las ganas, me faltó ella.
Caí en el suelo, mirando fijamente al techo que noche tras noche había comido después de cenar.

Donde clavaba los ojos había una foto, un sentimiento, unas letras un recuerdo... Algo.
Algo que me recordaba que la había cagado.
Mi esperanza de volver a ser feliz disminuía como el cigarro con cada calada, miraba al futuro que me esperaba, lo veía negro, como mis pulmones.

Miraba al techo y este me devolvía compasión reflejada.
Escuchaba el "tic" del reloj, no el "tac"estaba en las agujas deseando saltar, acabar con esa historia.
El corazón no latía.
Me faltaba un trozo, me notaba vacío, estaba dentro del pecho, el vacío era su sitio.



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